La Ciberviolencia: el fantasma tras el internet que llegó al mundo de los adultos

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Por Paulina Contreras Vidal

Camila tiene 16 años y está cursando segundo año medio. Pedro tiene 24 y está cursando último año de Universidad. Sofía tiene 35 y trabaja en una oficina en el centro de Temuco. Ninguno se conoce y no tienen nada en común; sin embargo, y al igual que la gran mayoría de los jóvenes, niños y adultos del país, viven en una sociedad donde sin darse cuenta están expuestos al mismo tipo de violencia: la cibernética.  

Esta tiene distintas formas de aparecer. De acuerdo con Vladimir Covarrubias, director del Laboratorio de Criminalística (Licrim), las formas más comunes son: amenazas, injurias, atentar contra la privacidad, la extorción, el acoso sexual, entre otras. 
Si bien por años escuchamos que el bullying se desarrollaba en entornos escolares, o de jóvenes, hoy es un fenómeno que está presente también en espacios laborales y que afecta a los adultos de igual manera. 

El hostigamiento, discriminación u acoso en el ámbito del trabajo es más común de lo que se cree, y no solo se manifiesta de manera física y presencial, sino que también se realiza mediante redes sociales, utilizando el internet como un arma de violencia. 

La encuesta realizada por la Escuela de Negocios de la Universidad de Chile en 2021, reveló que, en tiempos de teletrabajo, un 21% de las mujeres y un 26% de los hombres ha recibido emails o mensajes con insinuaciones y contenido sexual. 

A un 56% de mujeres y 36% de hombres les han ocultado información, los han excluido de reuniones de trabajo o de la toma de decisiones, y que un 27% de mujeres y 25% de hombres, han sido víctimas de rumores maliciosos, los cuales se han extendido por la organización en la que trabajan.

Según el Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), se define como acoso laboral a “los comportamientos y prácticas inaceptables, o de amenazas de tales comportamientos y prácticas, ya sea que se manifiesten una sola vez o de manera repetida, que tengan por objeto, que causen o sean susceptibles de causar un daño físico, psicológico, sexual o económico, e incluye la violencia y el acoso por razón de género”.

Cuando ocurre ciberacoso en ámbitos laborales, según la Dirección del Trabajo, lo que la víctima debe hacer es entregar por escrito una denuncia a la dirección de la empresa o servicio en el que se desempeña o entregarla directamente en la Inspección del Trabajo para que esta inicie directamente una investigación. 

Sin embargo, existen diferentes instancias para poder evitar que exista cyberbullying en las organizaciones y empresas. En concordancia con el artículo 9 del Convenio de la OIT, el primer paso es conocer a los miembros de la comunidad de trabajadores, cómo se relacionan, conviven y cómo se sienten en sus puestos de trabajo

En segundo lugar, se debe adoptar y aplicar, en consulta con los sindicatos, una política del lugar de trabajo relativa a la violencia y el acoso. Posteriormente, se debe tener en cuenta la violencia y el acoso y los riesgos psicosociales asociados en la gestión de la seguridad y salud en el trabajo. 

Luego de lo anterior, las organizaciones o empresas tienen la tarea de identificar los peligros y evaluar los riesgos de violencia y acoso, con participación de los sindicatos, y adoptar medidas para prevenir estas situaciones. 

Finalmente, se debe, proporcionar a los trabajadores información y capacitación acerca de los peligros y riesgos de violencia y acoso identificados, y sobre las medidas de prevención y protección, inclusive los derechos y responsabilidades de los y las trabajadoras.

Para los directivos y directivas, jefes y empleadores, es fundamental implementar un espacio de confianza, en donde los trabajadores y trabajadoras se sientan cómodos y seguros para poder dar a conocer sus experiencias, vivencias y situaciones de violencia. De esta forma es igual de importante que desde las empresas se respalde y apoye en su totalidad a las personas afectadas. 

Como Fundación Summer, estamos disponibles también para apoyar y colaborar con las víctimas de la ciber violencia laboral. Recuerda que nunca estas solo(a) y que siempre habrá alguien dispuesto a escucharte y prestar ayuda. Y si tú presencias cualquier situación de acoso, transfórmate en un Testigo Salvador y #EligeSalvar.

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